UNA PEREGRINACIÓN ANTERIOR AL CRISTIANISMO: SAN ANDRÉS DE TEIXIDO



Existen referencias a procesiones, romerías y peregrinaciones a esa región del norte de Galicia, muy anteriores al cristianismo. Y sin duda a ello contribuyeron las particulares características orográficas de la región.

Para algunos la Sierra de la Capelada tiene unas características telúricas especiales. Para otros, mas pragmáticos, los espectaculares acantilados que flanquean la costa, y que llegan a alcanzar los 620 metros de altura, convirtiéndolos en los acantilados con mayor cota sobre el mar de Europa, sin duda impresionaron a nuestros antiguos tanto como a nuestros contemporáneos. Aquel tenía que ser un lugar sagrado.

Sea por una razón u otra, lo cierto es que los historiadores coinciden en que las peregrinaciones a San Andrés de Teixido comenzaron en la Edad de Hierro, durante la cultura castreña o cultura norte de los castros, con mucha frecuencia confundida con la cultura celta en Galicia por los profanos.

De hecho existe una mención específica a esas pre-procesiones, recogida en 1391 en un texto lucense que dice:

“Mando ir por min en romaría a Santo André de Teixido, porque llo teño prometido, e que lle pongan no altar unha vela do tamaño dunha muller do meu estado”. 

Es decir: 

“Mando ir por mi en romería a San Andrés de Teixido, porque lo tengo prometido, y que le pongan en el altar una vela del tamaño de una mujer de mi estado”.

Esas peregrinaciones antiguas, según algunos investigadores, podría aparecer indirectamente mencionadas en la toponímia y las tradiciones de algunas lugares de Galicia. Por ejemplo, en el municipio pontevedrés de Cotobade, muy cercano al espectacular enclave arqueológico de Campo Lameiro, la tradición siempre ha llamado a la Via Láctea “Camiño de Santo André”, en lugar de “Camino de Santiago”, y decía la misma tradición que ese camino concluían en el santuario de San Andrés de Teixido.

Además, y como ocurre en otras muchas tradiciones paganas, muy anteriores al cristianismo, y en todo el mundo, los peregrinos tenían la costumbre de tirar una piedra en los túmulos de la edad de piedra o bronce, que en Galicia se conocen como “milladoiros” o “amilladoiros”, que se encontraban a ambos lados del camino al santuario. Hasta 20 “milladoiros” se han documentado en el acceso al templo entre Teixido y Veniño.

Según la leyenda, las piedras amontonadas en esos túmulos, a lo largo de los siglos, darán testimonio, el día del juicio final, de quien cumplió con la promesa de visitar el santuario de San Andrés, y quien deberá hacerlo después de muerto… así que no olvide, cuando viaje a Teixido, dejar una piedra en alguno de los “milladoiros” del camino…

Leyendas y Supersticiones

A pesar de que en 2007 apenas contaban 50 habitantes en el pequeño pueblo costero, los días de romería miles de personas se dan cita en San Andrés de Teixido. Y la mayoría, como si en un templo jaimista de la India se tratase, no se atreverán a matar ni una mosca, ni un gusano, ni ninguna otra criatura viva por temor a la maldición. Y es que una de las muchas leyendas y supersticiones que rodean el santuario afirma que los animales que deambulan por San Andrés pueden contener los espíritus, las almas de personas que en vida no peregrinaron al templo y que han debido hacerlo después de muertos, utilizando para ello el cuerpo de alguna criatura viva. 

Por esa razón existe también la creencia piadosa de que quien se ofreció a San Andrés antes de morir, pero no pudo hacer la peregrinación en vida, puede hacer el viaje a través de sus familiares o seres queridos. De esta forma los vivos, normalmente dos, que desean liberar a un ser querido de su obligación de viajar a Teixido, pueden cumplir el ritual visitando la tumba del muerto para invitarle a hacer el viaje con ellos. Algunos toman un poco de tierra de la tumba para depositarla simbólicamente después, en el santuario de San Andres.

Según Manuel Aneiros, uno de los estudiosos “de campo” que mas años ha dedicado a recopilar todo tipo de leyendas, creencias y supersticiones del rural gallego, más cerca del folclore que de las tradiciones piadosas se encuentran otras muchas prácticas mágicas que nos encontramos en Teixido, como los “sanandrexiños”, unas típicas figuras hechas con miga de pan, que originalmente eran 3 (el hombre, la mujer y la paloma), pero que con el paso de los siglos han evolucionado hasta 5 figuras características, cada una con un simbolismo especial: 

- La Mano: pide por el amor las buenas compañías y la amistad.
- El Pez: por el trabajo y el sustento.
- La Barca: para los viajes la casa y los negocios.
- El Santo: por la salud física y mental y la buena convivencia.
- El Pensamiento: por los estudios, las pruebas y el buen sentido. Es de gran eficacia contra envidias y maleficios. 

Es inevitable comprarse los “sanandresiños” en alguno de los puestos de venta del pueblo, como es inevitable adquirir unas cuantas flores violetas de la “hierba de enamorar”, en realidad, botánicamente hablando nos referimos a la Armeria pubigera, conocida en la zona como “herba denamorar”, y a la que se atribuyen todo tipo de propiedades mágicas para las penas de amores.

Para mayor seguridad en su efectividad, podemos acercarnos a la Fuente de los Tres Caños, donde, según la leyenda, San Andrés nos responderá a una pregunta, arrojando una miga de pan a las aguas. Si flota significa que el santo atenderá nuestra suplica… si se hunde, nuestra petición no será escuchada. Aunque esta leyenda tiene una variante. Si la miga flota, es porque el peregrino volverá algún día a visitar el santuario… pero esta tradición no precisa si volverá como vivo, o después de muerto…




Leave a Reply

COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES

Entrada destacada

EL SECRETO DE LOS DIOSES

Hace ya varios años que un grupo de investigadores soviéticos presentaron esta teoría en un congreso mundial de arte rupestre celebrado...

ACCEDE GRATUITAMENTE A LOS CONTENIDOS DE EOC

ACCEDE GRATUITAMENTE A LOS CONTENIDOS DE EOC
¡DESCARGA TU REVISTA EN PDF GRATIS!