EL HUMANOIDE DE PENAMOA (I)


En 1985 la policía y el ejército de A Coruña se vio obligado a intervenir. Patrullas de gitanos armados dispararon cientos de tiros contra una criatura que aseguraban, asedió su asentamiento durante trece días infernales.

Fue el bautismo de fuego de Manuel Carballal como investigador. 35 años después descubre nuevos testimonios de aquel suceso que ya se convirtió en leyenda en Galicia.






Mi primera investigación completa sobre un caso de supuestos humanoides data de 1985. Sin embargo, en marzo 2019 todavía pude encontrar nuevos testigos de aquel sorprendente, inclasificable y forteano suceso.

Mis compañeros del Grupo Fenix y yo (todos menores de edad) conocimos el caso por la prensa. Imposible no hacerlo. La historia del extraño humanoide que parecía asediar el asentamiento gitano de Penamoa, en las afueras de A Coruña, acaparó portadas en septiembre de 1985.

Éramos un puñado de niños inexpertos, sin medios ni recursos de ningún tipo, pero absolutamente apasionados por el mundo de las anomalías. Y como todos los niños, muy inconscientes. 

Justo en 1985 comenzaban a denunciarse los primeros problemas en Penamoa relacionados con el tráfico de drogas. Problemas que se fueron agravando con el paso de los años hasta convertir el asentamiento, según la prensa, en el nuevo “supermercado de la droga”. Llegando a generarse, con el paso de los años, titulares realmente escandalosos como: “Apalean en el barrio de Penamoa a varios policías”.

Pero los reportajes periodísticos en la prensa local nos resultaban irresistibles. Hablaban de patrullas armadas para intentar dar caza al humanoide sobrenatural que asediaba a la comunidad gitana. De animales mutilados. De huellas físicas del humanoide… ¿Qué apasionado por lo paranormal podría resistirse a algo así?

Según los titulares, la comunidad gitana estaba aterrorizada, realizando batidas nocturnas, armados con rifles y escopetas de caza, para abatir a la criatura que, supuestamente, había atacado a su ganado y atemorizaba al asentamiento.

En aquella época yo me había asociado al Centro de Estudios Interplanetarios de Barcelona. Todavía faltaban dos años para que viviese la experiencia OVNI con Javier Sierra que cambió mi perspectiva ufológica, y para que el CEI me expulsase por “hipercrédulo”. Así que escribí a Vicente Juan Ballester Olmos –mi referente ufológico en aquel momento- para pedirle consejo.




Ballester me respondió con un manifiesto de tres apretadas páginas manuscritas (tres) con todo lo que debía hacer para realizar una investigación como Dios manda en Penamoa… A la hora de pedir, Ballester Olmos siempre ha sido muy generoso. Así que nos pusimos manos a la obra.

Nuestra primera iniciativa fue contactar con el director del programa de Radio Coruña (Cadena SER) “Cowboy de Medianoche” para proponerle convocar por antena a un grupo de voluntarios para realizar una batida por Penamoa con la esperanza de “cazar” al humanoide… Supongo que la insólita propuesta, viniendo de un grupo de niños imberbes pero apasionados, le hizo gracia, y nos permitió hacer el llamamiento. Pero según los oyentes, la idea de pasearse en plena noche por los montes donde los gitanos se liaban a tiros con cada cosa que se movía, extrañamente no entusiasmó a nadie. Así que nos quedamos solos mis amiguitos y yo.

Fue entonces cuando apareció Felipe Iguiñiz, director del famoso programa “La Torre de Babel” en RNE. Iguiñiz se había desplazado hasta A Coruña atraído por la extraña historia de Penamoa, y nosotros nos convertimos en sus guías y cicerones en la Galicia misteriosa.

Parece una tontería, pero Iguiñiz tenía coche, y eso facilitaba mucho las cosas a aquel grupo de niños que solo podían moverse en autobús, autostop o directamente caminando, para “jugar a investigar” casos paranormales. Así que tener a nuestra disposición un vehículo, nos daba mucha más movilidad…

EL FANTASMA DE PENAMOA

Llegamos a Penamoa a las 12:30 PM. Acompañamos a Felipe Iguiñiz mis compañeros Bruno, Nando y yo. Nuestra primera parada es una chabola aislada, situada fuera del asentamiento. Donde vive una familia de payos de escasos recursos económicos.

-Yo que se, señor. Fue una cosa que empezaron ellos ahí a tiros, que nadie sabe nada… eso no fue más que una comedia. Porque mire, aquí la policía ya rastreó todo esto, palmo a palmo, aquí hasta vinieron soldados, y aquí no hubo nada.

-¿Qué era, una cosa peluda?

-Sí, con dos hijitos pequeños, dos crías… Después ya dijeron de otro bicho que echaba fuego por la boca… Aquí a nosotros nunca nos atacó. Gracias a Dios… Yo tengo, creo que son 9 hijos. Marchaban a la una de la mañana a trabajar a la escombrera, porque de esto vivimos, y mi nuera también, y nunca vieron cosa ninguna, gracias a Dios… 

-Decían que era un alma en pena -interviene el marido-. Que el dueño de esto es un alma en pena que no quiere que estén aquí. Porque están ocupándole el sitio de ese señor que murió ahí, dicen esto ahora porque no le encuentran otra explicación. Pero no lo vio nadie más que ellos. Una persona paya que diga que lo vio, no hay nadie… 

La familia nos indicó la ruta para rodear el monte y llegar al asentamiento gitano. Llegamos al asentamiento a las 12:45. A pesar de que está aparentemente desierto en cuanto nos bajamos del coche somos literalmente rodeados por una multitud de jóvenes gitanos que han salido de todos lados de repente. Entre ellos hay pocos adultos, solo mujeres. Una de ellas fue la primera en responder a nuestras preguntas. Después se sumaron más voces.

-¿Qué era?

-No sabemos ya. Se desapareció y no lo vimos más. Pero es que tampoco hacemos ya vigilancia…

-¿Pero en qué consistía?

-…de momento se ponía y de momento se desaparecía. Se convertía en muchas cosas. Lo vian tipo gorila, así con pelos, lo vian como un fuego… Desde una distancia se via fuego y después iban allí y se desaparecía. Y los hombres hacían vigilancia. Nosotros nos metemos en casa, cerramos las ventanas y nada… Tiraban muchos tiros y al tirar los tiros se desaparecía, era una cosa rara…

-¿Atacó alguna vez a alguna persona?

-No, a nosotros no nos hizo nada. Mató a una burra, un perro… Si quiere hacernos daño nos lo hace, porque nos puede.

-¿Y han llamado a algún brujo?

-Sí, llamaron a “los aleluyas”, ¿no sabe? Y parece que desde que oraron ellos se desconvirtió. Se desapareció.

La testigo probablemente se refiere a una comunidad evangélica gitana.

-¿Qué era? ¿Un embrujo?

-No lo sabemos. No sabemos si es un embrujo, si es un difunto… Si era una persona algún tiro le tenía que dar, porque se tiraron muchos tiros, muchos, muchos, y alguno le tenía que dar…

-¿Era grande o pequeño?

-Casi de dos metros… Un señor también lo vio y vino corriendo y nos avió: oye, meter a las mujeres y los niños pa dentro, cerrar puertas y ventanas, porque yo lo vi desde lejos y debía medir dos metros. Un señor, lo que es un señor como ustedes…

LA LEYENDA DEL MONSTRUO DE PENAMOA

Hoy, 35 años después, el humanoide de Penamoa se ha convertido en leyenda. La historia aparece referenciada en numerosos trabajos antropológicos y sociológicos, tratando el caso como un relato folclórico, una leyenda urbana, como si solo fuese un cuento para niños, una superstición popular… pero no es verdad. Ocurrió.

Los escépticos sugirieron que todo era una puesta en escena de los gitanos del asentamiento, intentando desviar la atención del supermercado de la droga en el que terminaría convirtiéndose. Pero en mi opinión parece contradictorio que, si realmente querían mantener lejos a la policía, atrajesen su atención con aquellos tiroteos nocturnos.

Otros, más conspiranoicos, sugirieron que no podía ser casualidad que precisamente en 1985 el Ayuntamiento de A Coruña aprobase el Plan General de Urbanismo que terminaría expulsando a los chabolistas de Penamoa, 25 años después, para materializar el gran proyecto urbanístico que afectaría a San Pedro de Visma, Penamoa y O Portiño, el último suelo coruñés sin urbanizar, y que se convertiría con los años en el arranque de la Tercera Ronda de A Coruña. Sin embargo no existe ninguna evidencia de que los chabolistas hubiesen intentando paralizar el proyecto con la historia del humanoide. Entre otras razones porque en 1985 nadie podía imaginar que llegasen a realizarse esas ambiciosas infraestructuras urbanísticas en la zona.

Lo único que sabemos es que, 35 años después, como he podido comprobar, los testigos continúan manteniendo su primera versión. El humanoide de Penamoa fue algo más que un elemento del folclore o una leyenda urbana… 



Leave a Reply

COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES

Entrada destacada

FLORINDA DONNER: EL COLIBRÍ DE CARLOS CASTANEDA

En 1970 una nueva alumna se había incorporado a la facultad de antropología de UCLA. Menuda, sonriente, de ojos azules y cabello rub...

Archivo

DESCARGA EL OJO CRÍTICO 89-90 ESPECIAL 27 ANIVERSARIO

DESCARGA EL OJO CRÍTICO 89-90 ESPECIAL 27 ANIVERSARIO
Descarga gratuita en PDF

ACCEDE GRATUITAMENTE A LOS CONTENIDOS DE EOC

ACCEDE GRATUITAMENTE A LOS CONTENIDOS DE EOC
¡DESCARGA TU REVISTA EN PDF GRATIS!